miércoles, 1 de diciembre de 2010

A unos días de él.

“Queridísima Eva:
Soy muy feliz, o quizás más. No lo sé, lo cierto es que no puedo expresarlo en cantidades. Recibir tu respuesta ha hecho que mi corazón esté latiendo a velocidades no permitidas.
Me gustaría que supieras que no he dejado de pensar en ti. El brillo de tus ojos me llama la atención. Tu pelo liso y castaño me produce serenidad. Adoro el movimiento de tus manos al hablar, y cómo tus piernas temblaban al conversar con un extraño, conmigo. Sin embargo tu cara te mostraba relajada y llevabas una amplia sonrisa que espero que conserves siempre.
Quizás estoy siendo muy directo. No sé cómo he logrado escribir todo esto. Aunque no lo creas, soy muy tímido. Pero en este caso, necesitaba contar a alguien mis pensamientos. Siento si no te ha gustado lo que he escrito, ya me estoy arrepintiendo.
Yo no soy así, no sé por qué razón estoy comportándome de este modo. No suelo hablar con extraños y mucho menos escribirle cartas. Soy muy reservado y nunca suelo contar mis cosas personales, ni si quiera a mi mejor amigo. Pero él me entiende.
Me gustaría que pudieras conocerme, saber realmente como soy. Y yo a ti. Por eso te propongo quedara las 20:00 en Arway Street este sábado, junto al café.
Te espero,
John.”

¿Una cita? ¿Con John? Era genial. Así podría preguntarle sobre su historia y saber más de él. Allí estaría, sin dudarlo, junto al café.
Sólo quedaban unos días para que fuera navidad y quería comprarle un regalo a John por aquellas cartas que me sacaban una inmensa sonrisa cada vez que las leía. Estaba segura de que esta vez, nada iba a salir mal.

3 comentarios:

  1. Hoy voy a publicar dos entradas por el retraso en publicar :)
    Pero esta tarde-noche.
    Espero que os guste ^^

    ResponderEliminar
  2. Me encantó ♥ Es hermoso el texto, y cómo ellos se sienten interesados el uno por el otro.
    Me enamoré de la forma en la que escribís, te sigo ^^

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias. Me alegra que te haya gustado :)

    ResponderEliminar